María Reyna y Palemón Vargas interpretando juntos

En la presentación estelar de María Reyna, en el teatro Juárez de Oaxaca. Palemón Vargas Hernández interpretó su composición Tääkun'k, con el acompañamiento de María Reyna

Diciembre 2012

Canciones de mi tierra I. Próximo lanzamiento

Jaime Luna y Palemón Vargas

Jaime Luna y Palemón Vargas en el concierto de la soprano María Reyna en el teatro Juárez en Oaxaca

Cantautor Palemón Vargas

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    Palemón Vargas. Canciones de la vida de mi tierra

    Para mi tierra y para mi gente

    jueves, 4 de abril de 2019


    Estamos aquí nuevamente:
    Saludos a l@s amig@s por regresar nuevamente a este espacio, donde compartiremos las canciones que hablen del pueblo tanto en ayuujk como en español.
    Reciban pues la bienvenida por ser nuestros seguidores y lectores. En este espacio subiremos canciones, videos y reflexiones sobre la vida del pueblo ayuujk en general. Saludos de Palemón Vargas H.

    miércoles, 16 de enero de 2019

    palesuune.blogspot.com

    miércoles, 4 de febrero de 2015

    ¿A quién hay que agradecer?


    Por Palemón Vargas Hernández

    -Te digo mi hijo. ¿A quién tenemos que agradecer por todo lo que hemos aprendido y que nos ha orientado para despertar y desenvolvernos en los caminos de la vida del pueblo? Aquí, en esta tierra, enraizando el  corazón. Tú y yo lo sabemos que en la escuela no se aprende amar al pueblo. Antes, mejor se menosprecia la cultura, la lengua, la costumbre, la espiritualidad… Lo que sabemos, lo aprendemos de la familia, de los vecinos y sobre todo con la participación de nosotros en las actividades del pueblo, que desde pequeños comenzamos: en el tequio, en las fiestas, en la organización cívica, política, religiosa y productiva, conforme  crecemos.
    Con los sentidos y la curiosidad que la naturaleza nos regala, hemos aprendido a contemplar el amanecer y el ocaso del sol, sentir y emocionarnos con la música de la lluvia, el resplandor del horizonte, el perfumen de las flores y el multicolor jiloteo del maíz, referente viviente de nuestra historia, que nunca nos abandona porque es parte de nuestra esencia. Es la sangre y sostén de la vida presente y, símbolo de la espiritualidad histórica, que se levanta imponente en el cempoaltépetl, la montaña sagrada de los ayukjää’y, mansión de Äp konk y Tajëëw
    Con la escuela impuesta por el estadio-gobierno, los niños y jóvenes pronto piensan en abandonar su pueblo, olvidarse de su lengua porque es un estorbo para aprender bien el español, dicen.
    Parece que la escuela está pensada y diseñada para que abandonemos el pueblo, cuando nosotros esperamos que fomente el despertar y el desenvolvimiento de las potencialidades humanas,  a través de la creatividad y la inventiva de los niños y jóvenes de los pueblos..
    Los abuelos creyeron que yendo a la escuela era para que sus hijos amaran su comunidad, viviendo con más intensidad los valores del pueblo.
    Lo que somos lo aprendimos en los propios espacios de la  vida, con la vida y para la vida de la comunidad, desde la familia y luego en la comunidad, participando en cada trabajo-tequio.
    La educación para nosotros tiene que partir de nuestro pensamiento y de nuestra realidad..
    Por eso preguntamos  ¿A quién tenemos que agradecer por todo lo que sabemos de la vida en comunidad?

    domingo, 25 de enero de 2015

    ¿Cuál es el futuro de la lengua materna?


    ¿La lengua materna?
    Por Palemón Vargas Hernández
    Vemos con preocupación y tristeza, las personas mayores de los pueblos originarios, como los niños y jóvenes cada vez hablen menos el idioma de sus padres. Esto nos orilla a pensar que no pasaran muchos años, para que este valor cultural de comunicación desaparezca. Si esto sucede, se irán toda la filosofía y cosmovisión de la vida, en nuestro caso, la identidad de los ayukjää'y..
    Parece que muchos no nos damos cuenta de esta realidad siniestra, o nos dejamos engañar todavía por los espejitos, como antaño, por los modernos invasores. hasta ahora nada ha cambiado, de que pueblos siguen de pobrecitos, para justificar sus estrategias de menosprecio y de políticas de usurpación.

    Hay toda una maquinaria de destrucción ideológica y material, que poco a poco, sin que lo sintamos, vamos desapareciendo. La escuela que se supone que sirve para despertar y desenvolver, tal como conciben la educación los pueblos, no está diseñado para eso.
    Ahora, se impone desde el hogar, con los pequeños, que todavía no interiorizan la esencia de su cultura materna, se les obliga ir a la escuela para que se desarriagan de la cultura de sus abuelos. Esta educación del estado-gobierno, centra su estrategia en hablarles a los pequeños, en un idioma extraño, seguramente ellos saben como estrategia política, que eso, los lleva a la negación de su identidad y dignidad, cuando van creciendo.
    Nos preguntamos ¿de quién es la culpa? y cómo es que no ponemos atención en esto. ¿y quien la lleva de perder? Nosotros los habitantes de los pueblos, por eso nos toca entender la profundidad del significado de las palabras de hablar un idioma materno propio, que por siglos los abuelos lo han podido defender y conservar con su sangre y muerte. ¿Y nosotros? Mostrando nuestra colonización intelectual por la educación de los akäts, para que no hagamos algo por nuestra cultura y sus territorios?.
    El gobierno no le interesa la cultura de los pueblos, más que en cómo apropiarse de sus recursos naturales y en cómo alienar a sus habitantes.
    Nos han hecho creer en los pueblos, que con sólo hablar el castellano es garantía de dinero, cuando vemos en las ciudades, hermanos humildes, que a pesar de que hablan el español, permanecen en la miseria.
    Es urgente repensar los valores que nos identifican a los habitantes de los pueblos. Es necesario fomentar el uso del idioma en los espacios escolares, que significa hablar la ciencia, la tecnología en nuestros idiomas, y que no se quede nada más en el uso local y folclórico, y todavía nos dicen, que eso les gusta y divierte a los turistas.
    Precisamente, necesitamos de una educación que surja de las propias expectativas de superación de los pueblos. Que sean ellos, los pueblos originarios, quienes aporten las ideas fundamentales de su educación, que encamine el desenvolvimiento, descubrimiento y la potenciación continua y permanente de las potencialidades humanas; pues solamente así es cómo han podido sobrevivir los pueblos de Oaxaca, de México y del mundo, de los planes de exterminio de los capitalistas dueños del dinero.
    Entonces, tenemos que pensar en una educación que se fundamente en el pensamiento y en la cosmovisión de nosotros, los habitantes de los pueblos originarios..
    La educación para los pueblos, precisamente, el principio generador del conocimiento y del aprendizaje es la actividad, el trabajo, la acción, la experiencia, el movimiento,, en una interacción continua y permanente en la generación de experiencias de transformación entre el ser humano y su entorno, de donde surgen los estímulos sensoriales, motores y de asociación, los cuales son interiorizados al cerebro de la persona , por medios de sus sentidos. En eso quedamos.¿No?. Sale.

    miércoles, 21 de enero de 2015

    Pensamiento y cosmovisión ayuujk V-V


    V
    Conclusiones
    Por Palemón Vargas Hernández

    El  esbozo de esta ideas es con el fin de que reflexionemos a partir de nuestra identidad, como principio histórico y cultural de la realidad que vivimos, los que formamos parte de los pueblos originarios de Oaxaca, de México y del mundo. En estos tiempos, del capitalismo salvaje, cuya filosofía es eliminar todo lo que sea vida, ya que para ellos, el valor y el bien supremo es el dinero. Por eso, es preciso que volvamos la vista hacia nosotros mismos con la pregunta de:¿qué estoy haciendo para que mi pueblo no desaparezca con todo su riqueza cultural y natural? ¿O estoy fomentando su pronta desaparición al negar mi identidad de que soy originario de un pueblo?. Y Por eso, muchos padres prohíben hablar a sus hijos la lengua materna, porque les han hecho  creer, que es signo de ignorancia hablar una lengua diferente al español.
    Aquí el compromiso es hablar muchos idiomas sin olvidar el propio de los abuelos, que encierra todo un mundo de conocimientos, de pensamientos y cosmovisión de vida. Y que ofrece la identidad y dignidad de ser de un pueblo.
    Hemos de resaltar la existencia de los pueblos que aun persisten y resisten a desaparecer. Los que de alguna manera entendemos el español y tenemos estudios en diversos niveles, estamos obligados de hablar por nuestros pueblos en términos constructivos, porque tenemos un enemigo gigante al que hay que resistir y vencer, con la inteligencia de los pueblos.
    Una de las formas de vida de la comunidad, es la denominada comunalidad En estas reflexiones damos nuestro punto de vista.
    Por nuestra parte, decimos, que la comunalidad es el potencial de energía que emerge de la interacción de la vida en comunidad, que se exterioriza en el tequio y en las múltiples actividades  y actitudes que adoptan los habitantes del pueblo.
    También es el proceso, es la dinámica, así como el espacio y horizonte de creatividad del comunero-ciudadano que le posibilita la organización política y cultural… en función de su vida comunal. Es lo que le hace trascender más allá de su espacio de vida biológica, psicológica y cultural-territorial. Direccionando la dimensión y proyección humana. En fin, es el horizonte  de desenvolvimiento y de potenciación continua de las capacidades, aptitudes, tendencias, dones y talentos de la persona humana, que, con la dinamización de la   interacción personal y social florece la vida en comunidad, expandiendo  la conciencia comunitaria en cada uno de las personas. Es el espacio y proceso que le hace trascender al comunero-ciudadano, visualizando otras formas de vida y de entender el mundo a partir de su cultura propia, con  toda su esencia de: käjpjää’y’äjtën, de estar y ser Pueblo-Humano.
    Seguiremos reflexionando y cantando las canciones de la vida de mi tierra.

    lunes, 19 de enero de 2015

    Pensamiento y cosmovisión ayuujk IV-V

    IV
    PUEBLO-HUMANO
    Dualidad de identidad,  de dignidad, de conciencia de pertenencia  y de trascendencia comunitaria.
    Por Palemón Vargas Hernández
    Esta dualidad significa que el pueblo (como conjunto de habitantes y como territorio) es el posibilita un espacio, una organización de convivencia, de seguridad, en tanto que el ser humano, en su conjunto, y en el transcurso de su evolución filogenética, crea el pueblo, dándole una identidad y que el pueblo proporciona a su vez esa misma identidad y dignidad, a cada uno de los habitantes, de tal manera que se establece una reciprocidad existencial entre el pueblo y el comunero ciudadano. El ser humano crea la cultura, como una forma específica de concebir y de vivir la vida con la naturaleza y el cosmos, en un tiempo y espacio determinados. El pueblo (los habitantes) define un espacio, un territorio para la creación y recreación de la cultura y existencia que los identifica.
    Entonces al ser miembro de un pueblo se adquiere una identidad y la conciencia de pertenencia. El pueblo como espacio de desenvolvimiento humano, el comunero-ciudadano logra exteriorizar las potencialidades, en la convivencia con los demás habitantes de la comunidad.
    En este espacio se ubica el hogar-familia, donde recibe los primeros cuidados y atenciones emocionales y de alimento el recién nacido; percibiendo el calor de la madre, sus emociones,  sentimientos y, la seguridad en su persona. Aquí aprende las primeras palabras de la lengua materna para transmitir su  pensamiento. Interioriza los  fundamentos de la cultura propia.
    Los espacios familiares y comunales juegan un papel importante de desenvolvimiento, de descubrimiento y de exteriorización  de las potencialidades humanas. En esta vida en comunidad, la persona asimila, con el transcurso de los años, la conciencia de pertenencia, que se manifiesta en la identidad cultural,  al mismo tiempo que logra el respeto y la dignidad al ser un käjpjää’y  (pueblo-humano).  Lo que significa que la individualidad se adquiere a partir de la convivencia social.
    Agregamos, que el pueblo no es solamente el espacio físico de asentamiento y conglomerado de casas, sino el espacio de vida biológica, espiritual, emocional y racional;  en donde se vive: creando, recreando y re-inventado continuamente los valores que sustentan la vida en comunidad. La dinamización de los valores culturales es lo que fortalece la conciencia comunitaria. Sabemos que la realidad existencial se presenta en  dualidades complementarias, múltiples e interrelacionadas DCMI, en donde el actor fundamental es el PUEBLO-HUMANO (käjpjää’y); depositario de la filosofía y la cosmovisión de los abuelos.
    En la cotidianidad nuestro idioma materno nos va precisando las dimensiones de la vida comunal, mediante el difrasismo. Estas palabras  se complementan para describir claramente y completa una idea. Por eso, cuando hablamos de: tierra-vida, trabajo-tequio  y, pueblo-humano, decimos que son dualidades complementarias y  además, son múltiples. De esta multiplicidad se interrelacionan para lograr lo que se conoce en nuestro idioma como: tä’äky jujky’äjtën-vida que se teje; ääts wïnmää’ny raíz de pensamiento enredando
    Aquí hablamos de las dualidades que se complementan, cuya existencia es incompleta sin el otro concepto. Aun aquellos conceptos que se perciben completas, sin embargo no se conciben su existencia sin el otro. Aquí no se puede hablar de oposición sino más bien de un sine     quan non los cuales no se oponen sino que se condicionan para que ambos desenvuelvan la existencia en la realidad. Por ejemplo: día-noche, salud-enfermedad, alto-bajo, frío-caliente, etc. Los cuales deben entenderse como dualidades que sirven para establecer comparaciones en términos graduales, ya que no puede hablarse de uno sin hablar del otro.  
    Repetimos que hay múltiples dualidades que se complementan. Al referirnos de las dualidades complementarias, percibimos que son  dos realidades que la conforman, que tienen la característica de existir de manera autónoma, pero incompleta, y que solamente se complementa con el otro concepto para lograr una idea completa. Así concebimos las dualidades de: tierra-vida, trabajo-tequio, pueblo-humano con toda la multiplicidad de implicancias inter-relacionales, que permea y teje la vida en comunidad.
    Por otro lado, hablamos de complementariedad en dos sentidos: lo biológico y, lo social. Aquí nos abocamos en la complementariedad comunitaria. Decimos, que la complementariedad es la coincidencia en la percepción e interpretación de una realidad, en un determinado tiempo y espacio; que es, en este caso, la toma de conciencia, que empuja a la organización, para emprender acciones conjuntas, para transformar esa realidad identificada. Continuaremos…..

    sábado, 17 de enero de 2015

    Pensamiento y cosmovisión ayuujk III-V

    III
    TRABAJO-TEQUIO:
    •    Dualidad de energía / potencial de transformación / Dinámica de interacción comunal.
    La dualidad: Trabajo-Tequio, significa que a partir del trabajo,  fuerza-energía inherente que posee todo  ser humano,  exteriorizamos  las potencialidades, facultades, capacidades, aptitudes, tendencias, dones y talentos que transforman a la  persona, a la familia y a la comunidad. El trabajo es el  que une a la persona con la naturaleza y con su entorno en general, en un acto de interacción  y  de transformación constante y permanente.
    Hablamos de tequio, que es el trabajo obligatorio y gratuito a la comunidad, para decir que, del trabajo en general, hay que aportar una parte de esa fuerza al pueblo por medio del tequio, como un acto de corresponsabilidad, de reciprocidad del comunero con su pueblo. Es un acto de reconocimiento que solamente el pleno desenvolvimiento humano se alcanza viviendo, participando y aprendiendo  de la vida en comunidad y que, entre todos tenemos que conservarla  y mejorarla. Esto es una obligación de pertenencia y de conciencia comunitaria.  El tequio,  es el desprendimiento de la energía personal  hacia la comunidad, una forma de complementariedad entre el ser humano y su espacio de vida permanentre; en este sentido, el concepto trabajo se considera como la fuerza transformadora de la realidad humana y material.  
    Hablar de tequio, es hablar de la estructura fundamental de organización vivencial de la comunidad. Solamente a través del tequio los pueblos originarios han podido sobrevivir de los embates de la modernización del capitalismo.  Con el tequio la persona del pueblo se identifica, fortaleciendo su conciencia de pertenencia y de su dignidad. En todos los espacios de interacción comunitaria está presente el tequio.
    La pedagogía del tequio
    A reserva de profundizar esta institución dinamizadora de la vida comunitaria, decimos que, el tequio juega un papel importante en el aprendizaje comunal. Y por eso, esbozamos una visión general, ya que el tequio es la columna vertebral de la estructura cultural, económica,  política y social de la comunidad. Además, cumple la función didáctica y pedagógica.
    Cuando los comuneros se reúnen para desempeñar un trabajo a favor de la comunidad, lo hacen a través del tequio. En esta actividad participan hombres y mujeres, niños, jóvenes y adultos dependiendo del tipo de trabajo. El tequio, tiene la  característica especial, en cuanto que  se convierte en un espacio dinámico de aprendizaje solidario, es decir, el que no  sabe o no conoce una actividad determinada aprende haciendo el trabajo, no para él sino para su comunidad, por medio de los que saben actividades específicas como: albañilería, carpinteros, herreros, adoberos, etc.  Bajo este espíritu del tequio  esta forma de trabajo lo tomamos en cuenta como  una técnica pedagógica.
     A través del tequio se alcanzan diversos aprendizaje: recíproco, solidario, cooperativo, de resultados, significativo, generativo, etc. Solamente con el tequio hay acción y movimiento comunal. Por eso, afirmamos que sin tequio no hay pueblo originario. Continuaremos…

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