I
Por Palemón Vargas Hernández
Desde el momento de la invasión de los españoles a los pueblos originarios de México se trató de cortar todo pensamiento y cosmovisión diferente a la creencia de los invasores. Muchos pueblos, que habitaban el norte del territorio mexicano fueron desaparecidos y exterminados. En ese tiempo eran más de trescientos pueblos, con identidad e idioma propios. Esta práctica discriminatoria sigue su curso, ahora con más intensidad, con las reformas que le llaman en México estructurales. Con la desaparición de las personas también van los pueblos que defienden su vida, su territorio, sus recursos humanos, culturales y naturales. Porque la lógica del capitalismo dice: el pueblo que defiende su vida y territorio es un delincuente.
De los pocos pueblos que quedamos en el país, tenemos que defendernos de los funcionarios y comisionados del gobierno. Y seguimos despareciendo, hoy 15/1/15 en el periódico de México, la Jornada, se anuncia la extinción en Baja California (México) la etnia Kumiai. Les urge a los ricos que desaparezcamos para que ellos se queden con los territorios de los pueblos.
Con el fin de compartir la visión de vida, enraizada en la cultura ayuujk-mixe. Vamos a ir abordando puntos fundamentales del pensamiento y la cosmovisión de nosotros.
Comenzamos diciendo que creemos que todo lo existente en la tierra y en el cosmos, tiene vida. La piedra, la cueva, los caminos, el agua. Los rayos y los truenos son símbolos de la espiritualidad comunitaria, además de cumplir el papel de mensajeros de la madre tierra, que anuncia los síntomas del estado de ánimo de ella, así como de la naturaleza y del horizonte, que son interpretados por los xëmaapyi. (contadores e intérpretes de los símbolos de los días)
Nuestra creencia comunitaria se fundamenta en la leyenda y en la historia de ëy konk y de tajëëw, que viven en la montaña sagrada de las veinte divinidades: ii’pxyujkpët kojpk- el cempoaltépetl, que trasciende la vida y vigoriza el espíritu comunal. Se manifiesta en las ceremonias, precisamente, en esos lugares sagrados de la comunidad. Cada pueblo ayuujk tiene sus lugares sagrados para hacer sus peticiones y realizar las ceremonias a ëy konk y a su hermana tajëëw. Estos líderes mitológicos e históricos, representan la vida y el movimiento del pueblo. Por eso, a partir de una triada de conceptos duales describimos la realidad comunal. Conceptos que se complementan, se interrelacionan en la realidad multidireccional, multifuncional y multivivencial, en tres dimensiones:
Tierra-Vida / Trabajo-tequio / Pueblo-humano
Esta triada de dualidades se han podido identificar a partir de los diálogos en la lengua materna; en las reuniones, en las asambleas, en las fiestas y, en los espacios de interacción comunitaria, donde circula intensamente la palabra.
Como es sabido, en las comunidades originarias, en la construcción de los conceptos, nos auxiliamos de dos palabras para completar una idea, un pensamiento. Por eso, se dice que nuestra lengua materna es difrásica. A partir de esta realidad se fueron identificando las dualidades que nos indican-tä’äky jujky’äjtën –ääts wïnmää’ny) (la vida que se teje).- el pensamiento de bejuco que se enreda) que tienen las siguientes características: complementarias, múltiples e interrelacionadas…..continuaremos.






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