¿La lengua materna?
Por Palemón Vargas Hernández
Vemos con preocupación y tristeza, las personas mayores de los pueblos originarios, como los niños y jóvenes cada vez hablen menos el idioma de sus padres. Esto nos orilla a pensar que no pasaran muchos años, para que este valor cultural de comunicación desaparezca. Si esto sucede, se irán toda la filosofía y cosmovisión de la vida, en nuestro caso, la identidad de los ayukjää'y..
Parece que muchos no nos damos cuenta de esta realidad siniestra, o nos dejamos engañar todavía por los espejitos, como antaño, por los modernos invasores. hasta ahora nada ha cambiado, de que pueblos siguen de pobrecitos, para justificar sus estrategias de menosprecio y de políticas de usurpación.
Hay toda una maquinaria de destrucción ideológica y material, que poco a poco, sin que lo sintamos, vamos desapareciendo. La escuela que se supone que sirve para despertar y desenvolver, tal como conciben la educación los pueblos, no está diseñado para eso.
Ahora, se impone desde el hogar, con los pequeños, que todavía no interiorizan la esencia de su cultura materna, se les obliga ir a la escuela para que se desarriagan de la cultura de sus abuelos. Esta educación del estado-gobierno, centra su estrategia en hablarles a los pequeños, en un idioma extraño, seguramente ellos saben como estrategia política, que eso, los lleva a la negación de su identidad y dignidad, cuando van creciendo.
Nos preguntamos ¿de quién es la culpa? y cómo es que no ponemos atención en esto. ¿y quien la lleva de perder? Nosotros los habitantes de los pueblos, por eso nos toca entender la profundidad del significado de las palabras de hablar un idioma materno propio, que por siglos los abuelos lo han podido defender y conservar con su sangre y muerte. ¿Y nosotros? Mostrando nuestra colonización intelectual por la educación de los akäts, para que no hagamos algo por nuestra cultura y sus territorios?.
El gobierno no le interesa la cultura de los pueblos, más que en cómo apropiarse de sus recursos naturales y en cómo alienar a sus habitantes.
Nos han hecho creer en los pueblos, que con sólo hablar el castellano es garantía de dinero, cuando vemos en las ciudades, hermanos humildes, que a pesar de que hablan el español, permanecen en la miseria.
Es urgente repensar los valores que nos identifican a los habitantes de los pueblos. Es necesario fomentar el uso del idioma en los espacios escolares, que significa hablar la ciencia, la tecnología en nuestros idiomas, y que no se quede nada más en el uso local y folclórico, y todavía nos dicen, que eso les gusta y divierte a los turistas.
Precisamente, necesitamos de una educación que surja de las propias expectativas de superación de los pueblos. Que sean ellos, los pueblos originarios, quienes aporten las ideas fundamentales de su educación, que encamine el desenvolvimiento, descubrimiento y la potenciación continua y permanente de las potencialidades humanas; pues solamente así es cómo han podido sobrevivir los pueblos de Oaxaca, de México y del mundo, de los planes de exterminio de los capitalistas dueños del dinero.
Entonces, tenemos que pensar en una educación que se fundamente en el pensamiento y en la cosmovisión de nosotros, los habitantes de los pueblos originarios..
La educación para los pueblos, precisamente, el principio generador del conocimiento y del aprendizaje es la actividad, el trabajo, la acción, la experiencia, el movimiento,, en una interacción continua y permanente en la generación de experiencias de transformación entre el ser humano y su entorno, de donde surgen los estímulos sensoriales, motores y de asociación, los cuales son interiorizados al cerebro de la persona , por medios de sus sentidos. En eso quedamos.¿No?. Sale.






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